Crítica: “El mayordomo”

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Lee Daniels ya triunfó como productor de Monster´s Ball primero y como director de Precious, después. Pero quiere más. Quiere salir por la puerta grande en la ceremonia de los Oscars 2014. “¿Qué le gusta  a la Academia?”, se preguntó. Echó un vistazo a las últimas cintas premiadas con el máximo galardón. Y aunque su proyecto lleva años gestándose, a buen seguro que se paró en Argo y recordó como la mujer de Obama salió a escena para introducir el premio a mejor película. Tomó una nota en su cuaderno y la envolvió con rotulador rojo: “Obama”. Y más adelante anotó otro nombre: “Forrest Gump.

Y como un artesano, con la ayuda del joven guionista sin apenas experiencia Danny Strong, se lanzó a modelar una película creada única y exclusivamente para luchar por estatuillas doradas. El resultado  de esta obsesión de Lee Daniels (que por cierto, se pone su nombre al mismo tamaño que el del título de la película como si fuese Fellini 8 1/2…) El resultado, decimos, es una película almibarada, aburrida, sin sangre, cargada de tópicos y de esa tendencia, siempre oscarizable, a buscar la concordia entre grupos sociales opuestos o enfrentados.

Todo ello para contarnos la historia política y social reciente de los Estados Unidos que ya hemos visto decenas, decenas, decenas y decenas de veces en el cine. No aporta nada, es lo de siempre. El blanco bueno (Kennedy), el blanco malo (Nixon), el negro bueno (Martin Luther King), los negros malos (las Panteras Negras)…  Como espectador europeo no siento ninguna necesidad de que me hagan otro pueril, maniqueo, anecdótico, melifluo y empalagoso resumen de la historia reciente de Estados Unidos. ¿Por qué? Porque no comparto la fascinación de los estadounidenses por sus líderes, especialmente los líderes políticos.

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Por ello, consideramos que El Mayordomo es una película dirigida esencialmente al público estadounidense, y que, tal vez, logre contentar a cierto sector afroamericano no demasiado crítico. Lee Daniels trata de explotar al máximo el principal recurso narrativo de su película: el recorrido que hacen los ojos y oídos del mayordomo por las diferentes administraciones que pasan por la Casa Blanca.

Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon, (a Carter y a Ford se los pasan por el forro, como siempre) Reagan (tremendo Alan Rickman) hasta llegar a la hemorragia de placer final con la victoria de Obama. Y todos contentos. Lo que nos viene a contar la película es que los negros, vejados, maltratados y asesinados durante décadas, pueden llegar a Presidente solo en un país como Estados Unidos. “¿Todavía hay alguien que duda que todo es posible en América?”. Así disfrutaremos de El Mayordomo dependiendo del grado de interés que tengamos por conocer a los últimos presidentes de los Estados Unidos desde una óptica puramente anecdótica.

El otro recurso que usa Daniels para emocionar al espectador es generar un conflicto generacional entre padre e hijo. Y nosotros, espectadores sensibles y poco críticos, debemos desear que padre e hijo se reconcilien al final de la peli, metáfora de la reconciliación nacional de Estados Unidos con la llegada de Obama. Torpes y gruesos, los recursos narrativos de Daniels perjudican profundamente una película que solo entretiene a través de algunas actuaciones.

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El personaje principal interpretado por Forrest Whitaker es tan plano y pasivo que no es fácil empatizar con él. No obstante, Whitaker está correcto. Y luego nos podemos divertir detectando a la decena larga de intérpretes famosos o famosillos que aparecen en la cinta: Jane Fonda, John Cusack, Liev Schreiber, Cuba Gooding Jr, Lenny Kravitz, Mariah Carey, Vanessa Redgrave, James Marsden, Terrence Howard, Nelsan Ellis, etc. Mención aparte merece Oprah Winfrey, sorprendentemente bien en su papel de esposa del mayordomo, tal vez lo mejor de la película.

Y nada más. El Mayordomo es mala. ¿Puede llevarse Oscars? Por supuesto.

Lo Mejor: Algunas interpretaciones, Rickman y Winfrey especialmente. Algunos momentos de drama familiar, como el estallido emocional que se produce en una cena.

Lo Peor: El sumo cuidado que ha tenido Daniels en diseñar una película oscarizable ha arruinado completamente un proyecto que por otro lado no aporta nada nuevo ni digno de interés, ni siquiera desde el punto de vista histórico.

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  1. Crítica: "12 años de esclavitud" - Alucine - diciembre 14, 2013

    [...] que tratan la dramática historia de los negros en Estados Unidos. Por un lado la enervante El Mayordomo, y por otro, la que hoy nos ocupa, 12 años de esclavitud. No nos cabe ninguna duda de que ambas [...]

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