
Stanley Kubrick, un nombre sinónimo de genialidad cinematográfica, dirigió tan solo trece películas a lo largo de su ilustre carrera. La mayoría de estas obras maestras han sido aclamadas y analizadas hasta la saciedad, pero existe una excepción notable: ‘Barry Lyndon’. Esta joya del siglo XVIII, a pesar de su belleza visual y narrativa, fue considerada por el propio Kubrick como la película más infravalorada de su filmografía.
El Impacto en el Maestro
El recibimiento inicial de ‘Barry Lyndon’ afectó profundamente a Kubrick. Según el guionista y director John Milius, Kubrick era excepcionalmente sensible a la crítica y al éxito comercial de sus películas. La tibia recepción de ‘Barry Lyndon’ le generó una gran inseguridad. “Simplemente sentía que la gente no la entendía”, reveló Milius en una entrevista posterior a la muerte del director.
La falta de conexión del público con la película llevó a Kubrick a temer por su futuro como cineasta. “A la gente le aburría”, continuó Milius. “Creo que después de esa película sintió que nadie le iba a dejar volver a hacer una película. Al parecer, lo único que realmente le molestó fue el fracaso comercial de ‘Barry Lyndon'”.
El Resurgimiento del Terror
La decepción comercial de ‘Barry Lyndon’ impulsó a Kubrick a buscar un proyecto con un éxito más garantizado. Se sumergió en la lectura de novelas de terror, buscando una historia que capturara su imaginación y la del público. Finalmente, encontró la inspiración en la novela de Stephen King, ‘El Resplandor’.
Curiosamente, Kubrick había rechazado previamente dirigir ‘El Exorcista’ antes de comprometerse con ‘Barry Lyndon’. Tal vez el fracaso de su épica del siglo XVIII lo llevó a reconsiderar el potencial comercial del género de terror.
El Éxito de ‘El Resplandor’
A pesar de que ‘El Resplandor’ tampoco contó con una aclamación crítica unánime en su lanzamiento, sí logró un éxito significativo en taquilla. Esta recepción positiva reafirmó la confianza de Kubrick y le permitió continuar explorando su visión cinematográfica única.
Un Legado en Reevaluación
Con el paso del tiempo, el aprecio por ‘Barry Lyndon’ ha crecido gradualmente. Muchos críticos y cinéfilos ahora la consideran una obra maestra visual y narrativa. Su meticulosa recreación de la época, su banda sonora evocadora y su sutil exploración de la ambición y la caída la convierten en una película digna de un mayor reconocimiento.
Aunque Stanley Kubrick lamentó la falta de comprensión inicial hacia ‘Barry Lyndon’, su legado perdura como un testimonio de su genialidad y su compromiso inquebrantable con la excelencia cinematográfica. Hoy en día, ‘Barry Lyndon’ sigue siendo una película que desafía las expectativas y recompensa a aquellos que se toman el tiempo para apreciar su belleza y profundidad.