
Los directores de Radio Silence han soltado la bomba que todos los fans de Scream esperaban escuchar. Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, el dúo responsable de revitalizar la saga con las dos últimas entregas, han confesado que su versión inicial de Scream 7 era tan jodidamente perturbadora que Paramount decidió echarles el freno de mano.
“Queríamos llevar el terror psicológico a un nivel que la franquicia nunca había explorado”, ha declarado Bettinelli-Olpin en una entrevista exclusiva con Fangoria. “Hablamos de secuencias que habrían hecho que Hereditary pareciera Scooby-Doo“.
La visión censurada de Radio Silence para Scream 7
Según los directores, su propuesta original incluía elementos de horror psicológico que iban mucho más allá del slasher clásico que caracteriza a la saga. Gillett ha explicado que querían explorar “el trauma generacional de Woodsboro” de una forma que rozaba el territorio del folk horror.
“Imagináos Midsommar pero con Ghostface”, bromea Gillett, aunque su tono sugiere que la broma tiene mucho de verdad. “Teníamos secuencias oníricas, rituales perturbadores y una exploración de la mitología de Woodsboro que habría cambiado para siempre cómo vemos la franquicia”.
La versión censurada incluía, según han revelado, una secuencia de 15 minutos sin diálogos donde los supervivientes de las películas anteriores experimentaban alucinaciones colectivas. “Era puro cine de arte y ensayo metido en una película de Scream”, reconoce Bettinelli-Olpin.
Paramount frenó la experimentación extrema
El estudio, que había dado carta blanca a Radio Silence tras el éxito de Scream (2022) y Scream VI (2023), se echó atrás cuando vieron el primer corte. Las proyecciones de prueba fueron, según fuentes internas, “traumáticas para el público objetivo”.
“Nos dijeron que habíamos creado una obra maestra del horror, pero que era inviable comercialmente”, explica Gillett. “El problema no era la violencia, sino la perturbación psicológica. Teníamos espectadores saliendo de la sala en estado de shock genuino”.
La decisión de Paramount de pedir una versión más “comercial” llevó a Radio Silence a abandonar el proyecto. “No íbamos a traicionar nuestra visión artística por una taquilla más segura”, ha declarado Bettinelli-Olpin, dejando claro que su salida no fue precisamente amistosa.
El futuro incierto de la franquicia Scream
Con Radio Silence fuera del proyecto, Scream 7 ha quedado en el limbo. Paramount ha confirmado que buscan “una dirección más fiel al espíritu original de Wes Craven”, lo que muchos interpretan como un paso atrás hacia fórmulas más conservadoras.
Los fans españoles, que han convertido cada estreno de Scream en un evento en cines, tendrán que esperar para ver si la nueva dirección mantiene el nivel de las últimas entregas. Las proyecciones en España de Scream VI fueron un auténtico fenómeno, con sesiones de madrugada llenas de espectadores gritando y aplaudiendo.
“Ojalá algún día podamos enseñar nuestra versión completa”, ha concluido Gillett. “Creo que los fans se merecen ver hasta dónde estábamos dispuestos a llegar”.
Mientras tanto, Radio Silence ya trabaja en su próximo proyecto de terror independiente, prometiendo que será “todo lo perturbador que Scream 7 no pudo ser”. ¿Será esta la oportunidad perdida más grande del horror moderno? Solo el tiempo lo dirá, pero desde luego, nos hemos quedado con las ganas de ver qué demonios tenían en mente estos locos del terror.