Lola Herrera a los 90: ‘Cuando me muera ya voy a descansar’

Cinco horas con Mario

“Cuando me muera ya voy a descansar”. Con esta frase, tan directa como entrañable, Lola Herrera resume su filosofía de vida a los 90 años. La gran dama del teatro español sigue subiendo a las tablas con la misma pasión que cuando debutó hace más de siete décadas, demostrando que la edad es solo un número cuando se tiene el corazón lleno de arte.

En una emotiva entrevista concedida con motivo de su 90 cumpleaños, celebrado el pasado 30 de junio, Herrera ha repasado los momentos más significativos de una carrera que abarca desde los años 50 hasta la actualidad. “El teatro ha sido mi vida, mi refugio y mi mayor alegría”, confiesa la actriz madrileña, que este año sigue representando ‘Cinco horas con Mario’ en teatros de toda España.

Una carrera forjada en las tablas del teatro español

Nacida en 1935, Lola Herrera comenzó su andadura artística en plena posguerra española. “Eran tiempos muy duros, pero el teatro nos daba esperanza”, recuerda. Su primer gran éxito llegó en los años 60 con obras como ‘Historia de una escalera’ de Buero Vallejo, que marcó el inicio de una trayectoria que la convertiría en una de las actrices más respetadas del país.

“He tenido la suerte de vivir la evolución del teatro español desde dentro”, explica Herrera. “Desde el teatro de la dictadura, con todas sus limitaciones, hasta la explosión creativa de la democracia”. La actriz ha sido testigo privilegiado de la transformación cultural española, participando en montajes históricos que definieron generaciones.

Su versatilidad la ha llevado desde el drama más profundo hasta la comedia más desternillante, siempre con ese sello personal que la caracteriza. “Nunca he querido encasillarme. El actor debe ser como una esponja que absorbe todo tipo de personajes”, reflexiona.

El amor eterno con Chicho Ibáñez Serrador

Una de las revelaciones más emotivas de la entrevista ha sido el recuerdo de su relación con Chicho Ibáñez Serrador, el genial creador de ‘Un, dos, tres’ y ‘Historias para no dormir’, fallecido en 2019. “Chicho fue el amor de mi vida”, confiesa sin tapujos. “Aunque nuestra relación no fue convencional, el cariño y la admiración mutua duraron hasta el final”.

Herrera revela anécdotas inéditas de su tiempo junto al director: “Me llevaba a los rodajes, me enseñaba los trucos del medio audiovisual. Era un genio absoluto, pero también un hombre tremendamente sensible”. La pareja mantuvo una relación intermitente durante décadas, marcada por la pasión compartida por el espectáculo y las artes.

“Recuerdo una noche en que estábamos viendo ‘Historias para no dormir’ en su casa. Me dijo: ‘Lola, esto va a marcar la televisión española para siempre’. Y tenía razón”, rememora con una sonrisa. La actriz guarda como un tesoro las cartas que Chicho le escribía desde los platós de televisión.

El secreto de la eterna juventud artística

¿Cuál es el secreto para mantenerse activa a los 90 años? “La curiosidad y el amor por lo que haces”, responde sin dudar. “Cada función es diferente, cada público te enseña algo nuevo. El día que deje de sentir mariposas en el estómago antes de salir a escena, ese día me retiraré”.

Herrera confiesa que su rutina diaria incluye ejercicios de voz, lectura constante y una disciplina férrea. “Me levanto cada día pensando en el personaje que voy a interpretar esa noche. Es mi motor, mi razón de ser”.

La actriz también ha sido generosa al hablar de las nuevas generaciones: “Los jóvenes actores de hoy tienen una preparación técnica que nosotros no teníamos, pero espero que no pierdan nunca la pasión y la entrega total que requiere este oficio”.

El futuro de una leyenda viviente

Pese a su edad, Lola Herrera no contempla la retirada. “Mientras el cuerpo aguante y la memoria no me falle, seguiré”, asegura con determinación. Sus próximos proyectos incluyen una gira especial de ‘Cinco horas con Mario’ que recorrerá las principales ciudades españolas durante 2026.

“El público español me ha dado todo. Es mi forma de devolvérselo”, explica emocionada. La actriz también ha adelantado que está trabajando en sus memorias, un proyecto que promete desvelar secretos inéditos del teatro y la televisión española de las últimas décadas.

En una época donde la inmediatez lo domina todo, Lola Herrera representa la resistencia de los valores clásicos del espectáculo. Su longevidad artística no es solo un milagro biológico, sino el testimonio vivo de que la verdadera pasión no conoce límites temporales. Como ella misma dice: “El teatro es eterno, y mientras forme parte de él, yo también lo seré”.

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