
La adaptación en imagen real de ‘One Piece’ para Netflix no solo ha conquistado a los fans del manga, sino que también ha puesto a prueba los límites físicos de su reparto. Taz Skylar, el actor canario que interpreta al cocinero Sanji, acaba de revelar uno de los sacrificios más extremos que tuvo que hacer para encarnar al personaje.
En una reciente entrevista, Skylar ha confesado que llegó a pasar 36 horas consecutivas sin beber agua durante el rodaje de la serie. Una decisión que, según el actor, fue necesaria para lograr la apariencia física que requería su personaje en determinadas escenas.
El método extremo de Taz Skylar para One Piece
“Fue una de las cosas más duras que he tenido que hacer como actor”, explica Skylar sobre esta experiencia límite. El proceso de deshidratación controlada es una técnica que algunos actores utilizan para conseguir una definición muscular más marcada, eliminando la retención de líquidos bajo la piel.
El actor, nacido en las Islas Canarias pero criado en Reino Unido, detalla que esta decisión no fue tomada a la ligera. “Tuve supervisión médica constante, pero aun así fue increíblemente desafiante física y mentalmente”, añade el intérprete de 28 años.
Esta revelación pone de manifiesto el nivel de compromiso que el reparto de ‘One Piece’ ha mostrado con la adaptación del manga de Eiichiro Oda, una de las obras más queridas del anime y manga a nivel mundial.
Los riesgos de la deshidratación extrema en el cine
La práctica que describe Skylar no es nueva en Hollywood, donde actores como Hugh Jackman o Henry Cavill han recurrido a métodos similares para roles que requieren una forma física extrema. Sin embargo, los riesgos para la salud son considerables.
La deshidratación severa puede provocar mareos, fatiga extrema, problemas renales e incluso colapso. “Hubo momentos en los que pensé que no podría continuar”, admite el actor canario, quien tuvo que mantener este estado durante el rodaje de varias escenas clave.
Los médicos del set estuvieron presentes en todo momento para monitorizar las constantes vitales de Skylar, pero el actor reconoce que “fue caminar por una cuerda floja entre conseguir el resultado visual deseado y mantener la seguridad”.
El impacto de One Piece en la carrera de Skylar
Para Taz Skylar, interpretar a Sanji ha supuesto el salto definitivo a la fama internacional. El actor, que anteriormente había participado en producciones británicas como ‘The Kill Team’, se ha convertido en una de las caras más reconocibles de la exitosa serie de Netflix.
La primera temporada de ‘One Piece’ fue un fenómeno global para la plataforma, alcanzando el número uno en más de 80 países y convirtiéndose en una de las series más vistas de 2023. El éxito ha garantizado ya una segunda temporada, actualmente en producción.
“Sanji es un personaje muy querido por los fans, y sentía la responsabilidad de hacerle justicia”, explica Skylar sobre la presión que sintió al encarnar al cocinero de los Piratas del Sombrero de Paja. “Si eso significaba llevar mi cuerpo al límite, estaba dispuesto a hacerlo”.
La presión de adaptar un manga legendario
La adaptación de ‘One Piece’ llegó con expectativas altísimas por parte de los fans del manga original, que cuenta con más de 25 años de historia y es una de las obras más vendidas de la historia del cómic. Netflix invirtió más de 100 millones de dólares en la primera temporada, convirtiéndola en una de sus producciones más caras.
El showrunner Matt Owens y el propio Eiichiro Oda estuvieron involucrados directamente en la producción, supervisando cada detalle para mantener la esencia de la obra original. Esta presión se trasladó inevitablemente al reparto, que incluye también a Iñaki Godoy como Luffy y Emily Rudd como Nami.
“Todos sabíamos que los fans del manga nos estarían observando con lupa”, reflexiona Skylar. “Eso añadía una capa extra de responsabilidad a cada decisión que tomábamos, incluidas las relacionadas con la preparación física”.
La revelación de Taz Skylar sobre su extremo método de preparación demuestra hasta qué punto los actores están dispuestos a llegar para honrar personajes tan queridos. Aunque su dedicación es admirable, también plantea preguntas importantes sobre los límites que deberían existir en la industria del entretenimiento y el bienestar de los intérpretes.
Con la segunda temporada de ‘One Piece’ ya en marcha, será interesante ver si Skylar y el resto del reparto mantienen estos niveles de exigencia física, o si la experiencia les ha enseñado a encontrar un equilibrio más sostenible entre el compromiso artístico y la salud personal.