Oliver Laxe vuelve a Galicia tras el sueño Oscar de Sirat

Sirat

Oliver Laxe ha cerrado el círculo. Después de dos meses recorriendo Hollywood, festivales internacionales y salas de proyección en busca del reconocimiento de la Academia, el director gallego ha regresado a su refugio creativo: la pequeña aldea de Mourelos, en Lugo, donde nacieron algunas de sus obras más personales.

La campaña de ‘Sirat’ por los Oscar ha sido intensa pero reveladora para Laxe. “Cada vez que alguien me preguntaba de dónde venía, yo respondía: de Galicia”, cuenta el cineasta. “Y luego tenía que explicar dónde está Galicia, qué significa para mí, por qué mis películas hablan siempre de este territorio”.

El regreso a las raíces tras la campaña internacional

Laxe confiesa que esta experiencia internacional le ha hecho reflexionar profundamente sobre su identidad como cineasta gallego. “En Los Ángeles me di cuenta de que mi fuerza como director viene precisamente de mi vinculación con este lugar”, explica desde su casa rural, rodeado del paisaje que tantas veces ha retratado en pantalla.

‘Sirat’, su última película rodada en Marruecos, puede parecer alejada de Galicia geográficamente, pero para Laxe mantiene esa esencia contemplativa y espiritual que caracteriza su cine. “Al final, da igual si ruedo en el Atlas marroquí o en los montes gallegos. Lo que busco es la misma conexión con el territorio y sus gentes”.

De Cannes a Hollywood: el viaje de ‘Sirat’

La película, que se alzó con el Premio del Jurado en la Quincena de Realizadores de Cannes 2023, ha llevado a Laxe por un recorrido internacional que culminó con la campaña por los Oscar. Aunque finalmente no logró la nominación, el director valora positivamente la experiencia.

“Ha sido un aprendizaje brutal”, reconoce. “Ver cómo funciona la maquinaria de Hollywood, entender los códigos de esa industria… pero también reafirmarme en que mi camino es otro”.

Durante estos meses, Laxe ha participado en proyecciones especiales, encuentros con miembros de la Academia y eventos promocionales que le han alejado de su rutina habitual. “Echaba de menos el silencio de aquí, la posibilidad de caminar por el monte sin que nadie me reconozca”.

Galicia como epicentro creativo

El regreso a Mourelos no es casual. Esta pequeña aldea lucense se ha convertido en el laboratorio creativo de Laxe, donde desarrolla sus proyectos y mantiene viva su conexión con la cultura gallega. “Aquí es donde mejor pienso, donde mejor escribo”, asegura.

El director ya está trabajando en su próximo proyecto, que promete volver a sus orígenes gallegos después de la experiencia marroquí de ‘Sirat’. “Tengo ganas de rodar otra vez en gallego, de trabajar con actores de aquí, de contar historias de este territorio”.

Su trayectoria, desde ‘Todos vós sodes capitáns’ hasta ‘O que arde’, ha situado a Laxe como uno de los directores más singulares del panorama español, siempre fiel a su visión personal y a su vinculación con Galicia.

Reflexiones sobre el cine español y su proyección internacional

La experiencia de la campaña por los Oscar también le ha servido para reflexionar sobre la posición del cine español en el panorama internacional. “Creo que tenemos que ser más valientes a la hora de mostrar nuestra singularidad”, opina Laxe.

“No se trata de hacer películas pensando en el mercado internacional, sino de hacer películas tan auténticas que traspasen cualquier barrera cultural”, añade. En su caso, esa autenticidad pasa necesariamente por Galicia, por sus paisajes, su lengua y su forma de entender el mundo.

Ahora, con los pies en la tierra gallega y la mirada puesta en futuros proyectos, Oliver Laxe parece haber encontrado el equilibrio perfecto entre la ambición internacional y el arraigo local. Un equilibrio que, al fin y al cabo, ha sido siempre la clave de su cine más personal y universal.

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