Cuando A24 anunció que adaptaría el fenómeno viral de los Backrooms, muchos pensamos que era una broma de mal gusto. ¿Cómo diablos se puede convertir un concepto tan abstracto y digital en una experiencia cinematográfica coherente? El primer tráiler oficial, estrenado esta semana, no solo responde a esa pregunta, sino que nos deja con la certeza de que estamos ante algo completamente revolucionario.
El terror liminal llega al cine de la mano de A24
Los Backrooms, para quien haya vivido bajo una piedra los últimos años, nacieron como un creepypasta en 4chan que describía espacios infinitos de oficinas abandonadas con moqueta amarilla, luces fluorescentes y el constante zumbido de fondo. Lo que comenzó como un simple post se convirtió en un universo colaborativo que ha aterrorizado a millones de usuarios en internet.
A24, el estudio que nos regaló joyas como ‘Hereditary’ y ‘Midsommar’, ha fichado al director Kyle Edward Ball, responsable de ‘Skinamarink’, para dirigir esta adaptación. La elección no podría ser más acertada: Ball demostró en su ópera prima que entiende el terror atmosférico como pocos, y los Backrooms son pura atmósfera.
El tráiler nos muestra a un grupo de personas que, tras un “noclip” accidental en la realidad, se encuentran atrapadas en estos espacios liminales infinitos. La fotografía, a cargo de Steve Annis, recrea a la perfección esa sensación de déjà vu perturbador que caracteriza al fenómeno original.
Un reparto que promete elevar el material
Aunque A24 ha mantenido en secreto gran parte del reparto, sabemos que la película contará con Thomasin McKenzie (‘Jojo Rabbit’) como protagonista, acompañada de Brian Cox (‘Succession’) y Lupita Nyong’o (‘Nosotros’). McKenzie, en particular, parece perfecta para transmitir esa vulnerabilidad y determinación que requiere el papel de alguien perdido en un laberinto infinito.
El guión, escrito por el propio Ball junto a Robert Cuffley, promete respetar la mitología original mientras añade elementos narrativos que funcionen en el formato cinematográfico. Según las primeras informaciones, la película explorará diferentes “niveles” de los Backrooms, cada uno con sus propias reglas y peligros.
La banda sonora corre a cargo de Tim Hecker, conocido por sus paisajes sonoros ambientales inquietantes. Si algo nos enseñó ‘Skinamarink’ es que Ball entiende la importancia del diseño sonoro en el terror psicológico.
Terror psicológico para una nueva generación
Lo más fascinante del proyecto es cómo A24 ha conseguido mantener la esencia digital y colaborativa de los Backrooms. El tráiler incluye elementos visuales que parecen glitches de videojuego, referencias a la estética de los primeros shooters en primera persona, y esa calidad de imagen ligeramente degradada que caracteriza a los vídeos virales del fenómeno.
La película promete explorar temas como la alienación digital, la ansiedad espacial y esa sensación de irrealidad que caracteriza a nuestra época hiperconectada. En cierto modo, los Backrooms funcionan como metáfora perfecta de la experiencia moderna: espacios familiares que se vuelven extraños, la sensación de estar perdido incluso en lugares conocidos.
Ball ha declarado en entrevistas recientes que quería crear “el primer film de terror verdaderamente generacional para la Generación Z”. Viendo el material promocional, parece que está en el buen camino.
¿Revolucionará el género como promete?
Si hay algo que A24 sabe hacer es tomar conceptos aparentemente inadaptables y convertirlos en experiencias cinematográficas únicas. ‘Backrooms’ tiene todos los ingredientes para convertirse en el fenómeno de terror del año: un concepto original que ya tiene millones de fans, un director que entiende el terror atmosférico, y un estudio que nunca decepciona cuando se trata de propuestas arriesgadas.
La película llegará a los cines españoles el próximo octubre, justo a tiempo para Halloween. Mientras tanto, solo nos queda especular sobre si Ball conseguirá trasladar exitosamente esa sensación única de inquietud digital que hace tan especiales a los Backrooms originales.
Una cosa está clara: después de ver este tráiler, cualquier oficina con moqueta amarilla nos va a resultar infinitamente más siniestra.