Euphoria temporada 3: el desastre que destroza 4 años de espera

Euphoria

La serie que revolucionó la televisión adolescente vuelve este domingo convertida en su propia sombra. Euphoria temporada 3 aterriza en HBO Max España entre las peores críticas de toda la serie, con un consenso demoledor que habla de “traición a los personajes” y “pérdida total del rumbo narrativo”.

Los números no mienten: mientras las dos primeras temporadas mantuvieron puntuaciones superiores al 80% en Rotten Tomatoes, esta tercera entrega se hunde hasta un dramático 32%, convirtiéndose en uno de los fracasos más sonados de la plataforma en lo que va de año.

Cuatro años perdidos en el desierto creativo

La espera ha sido larga, demasiado larga para una serie que vivía del momentum generacional. Desde el final de la segunda temporada en febrero de 2022, Euphoria ha navegado por aguas turbulentas: retrasos constantes, polémicas con el reparto y la presión insostenible de superar el fenómeno cultural que había creado.

Sam Levinson, creador y showrunner, parece haberse perdido en su propia ambición. Las críticas estadounidenses, que ya han podido ver los primeros episodios, son unánimes: “Levinson ha olvidado qué hacía especial a Euphoria”, sentencia The Hollywood Reporter.

El problema no es solo temporal. Durante estos cuatro años, el panorama televisivo ha cambiado radicalmente. Series como The Bear, Wednesday o The Last of Us han redefinido las expectativas del público, mientras Euphoria permanecía anclada en fórmulas que ya no funcionan.

Zendaya y un reparto en modo supervivencia

La ausencia más dolorosa es la de Angus Cloud, fallecido en julio de 2023, cuyo personaje Fezco había sido uno de los pilares emocionales de la serie. Su muerte ha obligado a reescribir completamente la trama, y según fuentes cercanas a la producción, el resultado es “un parche narrativo que se nota desde el primer minuto”.

Zendaya, ahora convertida en superestrella mundial tras Dune y Spider-Man, parece desconectada del material. “Su interpretación carece de la vulnerabilidad que definía a Rue”, apunta Variety. La actriz, que llegó a ganar dos Emmy por este papel, parece haber superado ya esta etapa de su carrera.

El resto del reparto joven tampoco se salva. Sydney Sweeney, Jacob Elordi y Hunter Schafer han crecido profesionalmente, pero sus personajes permanecen estancados en dinámicas adolescentes que ya no les quedan naturales. “Es como ver a adultos jugando a ser teenagers”, resume brutalmente Entertainment Weekly.

HBO ante su mayor fracaso del año

Para HBO, este desastre llega en el peor momento posible. La plataforma está intentando recuperar el prestigio perdido tras el final controvertido de Juego de Tronos y necesitaba que Euphoria temporada 3 fuera un éxito rotundo.

Los datos de audiencia de la premiere estadounidense han sido desalentadores: 1.2 millones de espectadores en directo, un 40% menos que el estreno de la segunda temporada. En España, donde la serie se estrena este domingo a las 22:00h, las expectativas están por los suelos tras el eco de las críticas internacionales.

Casey Bloys, jefe de contenidos de HBO, ha intentado minimizar el impacto: “Euphoria sigue siendo una serie importante para nosotros”, declaró en una conferencia de prensa. Pero las fuentes internas hablan ya de “planes de contingencia” y “reevaluación del futuro de la franquicia”.

El final de una era dorada

Lo más doloroso de este fracaso es que enterrará definitivamente lo que Euphoria representó en su momento álgido. La serie había logrado algo extraordinario: hablar sin condescendencia de la adolescencia contemporánea, abordar temas como la adicción, la identidad sexual y la salud mental con una honestidad brutal.

Su estética visual, con esa fotografía saturada y esa banda sonora de Labrinth, marcó tendencia e inspiró a toda una generación de creadores. Pero cuatro años después, esa revolución estética se ha convertido en una fórmula vacía, repetida hasta la náusea en TikTok y series de imitación.

¿Puede una tercera temporada redimir cuatro años de expectativas? Las críticas sugieren que no, pero el público español tendrá la última palabra este domingo. Aunque, siendo honestos, después de tanto tiempo esperando, quizás lo mejor que podemos hacer es despedirnos con cariño de lo que Euphoria fue y aceptar que algunas historias no están hechas para durar para siempre.

Te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *