
El 21 de octubre es, para muchos fans, el Día de Regreso al futuro. En Regreso al futuro II (1989), Marty McFly y Doc Brown viajan exactamente hasta el 21 de octubre de 2015. Aquella fecha ya pasó, así que podemos hacer balance: ¿cuánto acertó la película sobre nuestro presente?
📌 Lo esencial
- Acertó con las videollamadas, las pantallas planas y los pagos sin efectivo.
- Falló con los coches voladores y el monopatín volador.
- Las zapatillas que se atan solas acabaron existiendo de verdad.
- Su predicción deportiva estuvo a solo un año de cumplirse.
Lo que acertó
- Videollamadas: en la película se habla a través de pantallas en casa. Hoy lo hacemos a diario desde el móvil o el ordenador.
- Televisores planos y multicanal: el hijo de Marty ve varios canales a la vez en una gran pantalla colgada de la pared.
- Pagos con la huella dactilar: en la película se paga y se identifica con el dedo, algo hoy habitual en los móviles.
- Cámaras voladoras: un aparato volador sigue una noticia, algo muy parecido a los drones actuales.
Lo que falló
- Coches voladores: las autopistas aéreas siguen siendo ciencia ficción.
- El aeropatín: el famoso patinete volador nunca llegó a funcionar como en la película, aunque ha habido prototipos curiosos.
- Los faxes: en la película el fax está por todas partes; en la realidad, internet lo dejó casi en el olvido.
Las zapatillas que se atan solas
Las zapatillas que se ajustan solas de Marty fueron uno de los objetos más deseados por los fans. Nike llegó a fabricar réplicas inspiradas en ellas años después y, más tarde, una versión con sistema de atado automático. Una de las pocas predicciones que la industria convirtió en realidad a propósito.
La predicción deportiva
En la película, los Chicago Cubs ganan las Series Mundiales de béisbol en 2015, algo que parecía una broma por su larguísima sequía de títulos. Ese año se quedaron cerca, y en 2016 ganaron por fin el campeonato. Una «profecía» que falló solo por un año.
Por qué sigue funcionando
Los guionistas no pretendían adivinar el futuro, sino divertirse imaginándolo. Por eso la película sigue siendo tan disfrutable: mezcla ideas que parecían imposibles con exageraciones deliberadas, y nos recuerda que el futuro casi nunca es como lo imaginamos… pero a veces se le parece bastante.