
«En el espacio nadie puede oír tus gritos». Con ese lema llegó en 1979 Alien, el octavo pasajero, la película que mezcló ciencia ficción y terror como nunca antes. Su escena más famosa, la de la criatura saliendo del pecho de un tripulante, guarda un secreto: los actores no sabían exactamente lo que iba a ocurrir.
📌 Lo esencial
- Los actores conocían la escena, pero no los detalles del efecto.
- Las reacciones de sorpresa y asco son, en buena parte, reales.
- El diseño de la criatura es obra del artista suizo H. R. Giger.
- Ripley fue escrita inicialmente como un personaje masculino.
La escena que nadie olvidó
Ridley Scott quería reacciones auténticas. Los actores sabían que la criatura iba a salir del pecho del personaje de John Hurt, pero no cuánta sangre habría ni con qué fuerza. Cuando llegó el momento, la sorpresa fue general. La actriz Veronica Cartwright recibió un chorro de sangre falsa y su reacción en pantalla es completamente genuina.
La pesadilla de H. R. Giger
El aspecto de la criatura, mezcla de organismo y máquina, salió de la imaginación del artista H. R. Giger, conocido por su estilo «biomecánico». Su trabajo dio a la película una estética única y le valió un Óscar a los mejores efectos visuales al equipo.
El actor dentro del traje
Para el alien adulto se buscó a alguien muy alto y delgado que hiciera la silueta todavía más inquietante. El elegido fue Bolaji Badejo, un estudiante nigeriano de más de dos metros. La criatura aparece muy poco y casi siempre en sombra, lo que la hace aún más aterradora.
Ripley, una heroína inesperada
En el guion original, los personajes podían interpretarse por hombres o mujeres. Ripley acabó siendo Sigourney Weaver, y su personaje se convirtió en uno de los primeros grandes iconos femeninos del cine de acción y ciencia ficción.
Un legado de culto
La película dio lugar a una larga saga, a videojuegos y a innumerables imitaciones. Pero pocas han conseguido igualar la tensión de aquella nave oscura, donde el verdadero monstruo era lo que no se veía.