The New Yorker hunde La bola negra y frena su campaña al Óscar

La bola negra — fotograma oficial

The New Yorker ha dictado sentencia sobre La bola negra y la sentencia es dura. El crítico Justin Chang, presidente de la Sociedad Nacional de Críticos de Cine de Estados Unidos, firma en la revista un artículo titulado La insistente monumentalidad de La Bola Negra en el que sostiene que Javier Ambrossi y Javier Calvo «pretenden erigir un monumento cinematográfico para la posteridad» y, en cambio, «han producido una película que insiste, con arrogancia y agresividad, en su propia monumentalidad». El resumen cabe en una línea: «No es un monumento, es un fracaso». La publicación del texto, conocida este 5 de noviembre, llega justo cuando la película española del año encabeza la conversación de la temporada de premios y acumula un 85% de críticas positivas y un 97% de valoraciones favorables del público en Rotten Tomatoes, según recoge La Vanguardia.

  • El golpe: el crítico más influyente de EE. UU. califica el filme de «epopeya desmesuradamente recargada» y le reprocha «falta de sustancia».
  • El contraste: 85% de crítica positiva y 97% de público en Rotten Tomatoes frente al varapalo de The New Yorker.
  • Lo que salva Chang: Miguel Bernardeau y, «por encima de todas», Lola Dueñas, además de Penélope Cruz y Glenn Close.
  • El contexto incómodo: Variety ya la sitúa en la pugna por el Óscar a mejor película, no solo a mejor película internacional.
  • El debate: la reseña reabre en redes la brecha entre el aplauso del público y el veredicto de la crítica especializada.

Qué dice exactamente The New Yorker

Chang no despacha la película con desdén: la disecciona. Considera que las tres historias que articulan el filme —que parte de las cuatro páginas conservadas de la obra homónima de Federico García Lorca— se entrelazan «de manera más simplista que esclarecedora», y que los directores, «aferrados a un rígido esquema narrativo y temático», son incapaces de poner personajes, diálogos y acción al servicio de sus ambiciosos propósitos. Su tesis es que Ambrossi y Calvo son «unos románticos de la vieja escuela, sensibles a la emoción provocadora de lo prohibido».

El crítico reparte estopa también al reparto, con una excepción clara: Miguel Bernardeau, «intensamente carismático». De Guitarricadelafuente, llamado a encarnar la confusión moral y sexual del relato, escribe que «se limita a mostrar un desconcierto absoluto». Y dedica elogios notables a tres actrices con papeles breves: Penélope Cruz («una maravilla descarada y provocadora»), Glenn Close —que «consigue elevarse por encima de la mediocridad de la escritura»— y, «por encima de todas», Lola Dueñas, a la que atribuye «una furia hirviente e inconsolable».

Las notas, cara a cara

Estos son los datos verificables disponibles a fecha de hoy. Conviene no confundir la nota de la crítica profesional con la del público: miden cosas distintas y aquí van en direcciones opuestas.

Indicador Puntuación Fuente y fecha de consulta Nº de críticas
Crítica profesional (Rotten Tomatoes) 85% positivas Rotten Tomatoes, vía La Vanguardia (5-11-2026) No desglosado en la fuente
Público (Rotten Tomatoes) 97% positivas Rotten Tomatoes, vía La Vanguardia (5-11-2026) No desglosado en la fuente
The New Yorker (Justin Chang) Negativa La Vanguardia (5-11-2026) 1 reseña
Metacritic Sin nota agregada confirmada Consulta del 6-11-2026 —

Una reseña que no entierra un Óscar, pero lo complica

La pregunta que recorre la industria es cuánto pesa una sola reseña en una campaña de premios. La respuesta corta: menos de lo que sugiere el ruido en redes y más de lo que le gustaría a un equipo de campaña. The New Yorker no vota en los Óscar, pero fija el marco del que hablan los votantes: instala la idea de exceso y de megalomanía justo cuando Variety acaba de premiar a los directores y al músico y de abrir la puerta a la categoría reina, no solo a la de película internacional. En una temporada donde la narrativa importa tanto como la película, el titular ya está escrito.

El otro flanco es el público. El 97% de valoraciones favorables en Rotten Tomatoes y el respaldo recogido en Londres dibujan una película que funciona emocionalmente para quien paga la entrada, aunque no convenza a una parte de la crítica neoyorquina. Ese desajuste —defensa entusiasta del espectador, reparos de la crítica de élite— es exactamente el tipo de historia que una campaña puede convertir en virtud si sabe contarla.

Qué significa esto si vas a verla este fin de semana

Para el espectador, el varapalo de Chang no cambia la cartelera ni el metraje: La bola negra sigue en salas y el juicio de un crítico no sustituye al tuyo. Lo útil es entender qué está discutiendo cada bando. Si te interesa el cine de Ambrossi y Calvo por su carga emocional, el dato del 97% de público te dice que la película conecta. Si lo que buscas es precisión narrativa y contención, la reseña de The New Yorker te advierte de un riesgo real: tres historias, ampulosidad y un reparto con apariciones breves de estrellas. La recomendación práctica es leer ambas cosas antes de decidir y no dejar que un titular —en ninguna dirección— decida por ti.

Para quien siga la temporada de premios, la consecuencia es inmediata: la conversación sobre La bola negra ya no será solo sobre su calidad, sino sobre si su ambición es un mérito o un defecto. Y eso, en una carrera al Óscar, se mide en cada proyección y en cada mesa redonda.

Artículo cerrado el 6 de noviembre de 2026. Las puntuaciones agregadas pueden variar con nuevas reseñas.

Fuentes

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *