Mientras las películas españolas cosechan aplausos en la Croisette, los cines españoles se llenan de blockbusters americanos. Una paradoja que define nuestro complejo cultural.
Por primera vez en la historia del Festival de Cannes, tres directores españoles compiten a la vez por la Palma de Oro. Pedro Almodóvar, Rodrigo Sorogoyen y los Javis han logrado el sueño de cualquier cineasta patrio.