Las 10 mejores películas del año: Posición 7

 

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Posición 7: Jurassic World

 El director Colin Trevorrow afrontaba la difícil tarea de devolver a lo más alto a una saga devaluada por sus sucesivas entregas. Pero algo había cambiado. En el ambiente flotaba una sensación distinta. Los dinoadictos habían empezado a abandonar la clandestinidad para congregarse alrededor de una película que prometía recuperar el espíritu de “Jurassic Park”. Al fin, después de tanto tiempo, se nos presentaba un parque de dinosaurios abierto al gran público. La Isla Nublar recuperaba su protagonismo con unas modernas instalaciones en las que la gente pudiese disfrutar del mundo jurásico. Todo olía a retorno por todo lo alto… ¡Y vaya si ha sido así!

No es Parque Jurásico”… ¡Ni falta que hace! Cuando se escucha que los escasos comentarios negativos sobre “Jurassic World” se refieren a las diferencias con la primera entrega, lo único que se puede pensar es que los románticos corruptos han vuelto a las andadas. Si quisiésemos ver la cinta de Spielberg, solo tendríamos que darle caña al Blu-Ray. “Jurassic World” es, sencillamente, un espectáculo encantador. Lo único que realmente se le podía exigir era el espíritu de la películaque lo inició todo. Queríamos “esencia Spielberg”, y la hemos tenido a lo grande. Desde esa primera secuencia en la que acompañamos hasta el parque a un niño de doce años, todo funciona el la cinta de Colin Trevorrow. La dulzura de unos protagonistas (sensacional Chris Pratt) a los que algunos piden toques Shakesperianos nos recuerda a las decenas de personajes salidos de la mente del Rey Midas del Cine. Alma es lo que le sobra a esta historia llena de humor y acción que te mantiene pegado a tu butaca durante casi dos horas.

Cuando se dedica cerca de doscientos millones de dólares a una película, últimamente viene a ser sinónimo de excesos.“Jurassic World” viene a ser el ejemplo de que se puede tener alma mezclando a personajes, maquetas de dinosaurios y las últimas tecnologías. Ese Indominus Rex creado en los laboratorios del parque irrumpe como un soplo de aire fresco y se convierte en un auténtico robaplanos en una cinta que deja a los villanos habituales el papel de héroes. Si a esto le añadimos los constantes guiños a los fans de la primera entrega, el festín para los sentidos ya es completo. Un festín que disfrutarán los millones de niños que vayan a ver “Jurassic World” y que la convertirán en su “Jurassic Park”. Solo por eso, la labor de Colin Trevorrow ya merece la pena.