Qué es el cine de terror y por qué nos gusta pasar miedo

Qué es el cine de terror y por qué nos gusta pasar miedo

Pagamos una entrada para que nos asusten. Y encima salimos contentos. El cine de terror es uno de los géneros más antiguos, más rentables y más fieles del cine, y su éxito se explica por una paradoja muy humana: disfrutamos del miedo cuando sabemos que no corremos peligro.

En una frase: El cine de terror es el género que busca provocar miedo, inquietud o repulsión en el espectador mediante amenazas, ya sean sobrenaturales, monstruosas o humanas.

El miedo como espectáculo

El terror es casi tan viejo como el cine. En 1896, Georges Méliès rodó La mansión del diablo, considerada por muchos la primera película de terror, y en los años veinte el expresionismo alemán le dio estética propia con El gabinete del doctor Caligari (1920) y Nosferatu (1922).

Desde entonces el género ha cambiado de piel una y otra vez: monstruos clásicos en los años treinta, ciencia ficción paranoica en los cincuenta, terror psicológico en los sesenta, slashers en los ochenta y un terror de autor muy celebrado en la última década.

Por qué nos gusta pasar miedo

Los psicólogos hablan de «miedo seguro»: el cuerpo reacciona como ante un peligro real, con el corazón acelerado y la adrenalina disparada, pero la mente sabe que estamos a salvo en una butaca. Al terminar la película llega el alivio, y ese contraste es placentero.

Además, el terror funciona como un ensayo. Nos permite explorar lo que más tememos, desde la muerte hasta lo desconocido, en un entorno controlado, y casi siempre en compañía, porque asustarse con otros crea vínculos.

Las herramientas del género

Un buen terror dosifica la información. Lo que no se ve suele asustar más que lo que se ve, y por eso el fuera de campo, la oscuridad y el sonido son sus mejores aliados. La música, los silencios y los ruidos hacen la mitad del trabajo.

También es un género muy flexible: puede ser una alegoría social, una historia de fantasmas, una comedia negra o un drama familiar disfrazado de pesadilla.

Para verlo en acción

  • Nosferatu (1922). El vampiro del cine mudo, de F. W. Murnau, y una de las imágenes más influyentes del género.
  • Psicosis (1960). Alfred Hitchcock demostró que el verdadero monstruo podía vivir en el motel de al lado.
  • El exorcista (1973). Terror y prestigio juntos: fue nominada al Oscar a la mejor película.

Lo esencial

  • El terror busca provocar miedo, inquietud o repulsión.
  • Disfrutamos del susto porque sabemos que estamos a salvo.
  • El fuera de campo y el sonido valen tanto como la imagen.
  • Es un género con más de 125 años de historia.

Mira con otros ojos

La próxima vez que veas una película de terror, fíjate en cuándo se asusta tu cuerpo: ¿ocurre con la imagen o con el sonido?

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