
Drácula (Dracula), Frankenstein, la momia, el hombre lobo, Godzilla. Cada época ha fabricado sus propios monstruos, y cada monstruo dice algo del mundo que lo inventó. El cine de monstruos es un espejo con colmillos.
En una frase: El cine de monstruos es el subgénero que gira en torno a una criatura, humana o no, cuya existencia desafía el orden natural y provoca miedo, compasión o ambas cosas a la vez.
Los monstruos de la Universal
En 1931, Universal estrenó Drácula (Dracula), de Tod Browning, con Bela Lugosi, y Frankenstein, de James Whale, con Boris Karloff. Las dos fueron éxitos enormes y crearon la primera gran familia de monstruos del cine sonoro.
A ellas se sumaron La momia (The Mummy) (1932), El hombre invisible (The Invisible Man) (1933), La novia de Frankenstein (Bride of Frankenstein) (1935), El hombre lobo (The Wolf Man) (1941) y La criatura de la laguna negra (Creature from the Black Lagoon) (1954). El maquillaje de Jack Pierce y la iluminación expresionista les dieron una identidad visual que todavía se reconoce.
King Kong y Godzilla
En 1933, King Kong llevó la stop-motion de Willis O’Brien a la gran pantalla y convirtió a un gorila gigante en una estrella trágica. La película mezclaba aventura, romance y crítica al espectáculo: el monstruo es también una víctima del mercado.
En 1954, Japón respondió con Japón bajo el terror del monstruo (Gojira), de Ishiro Honda. La criatura era una metáfora directa de la bomba atómica y del trauma de la posguerra. El kaiju inauguró un género entero de monstruos gigantes, destrucción urbana y advertencia ecológica.
La criatura como metáfora
Los monstruos sirven para hablar de lo que nos cuesta mirar de frente. Frankenstein representa el miedo a la ciencia sin ética; Drácula (Dracula), el deseo y la enfermedad; el hombre lobo, la parte de nosotros que no controlamos; Godzilla, la tecnología destructiva.
Por eso el cine de monstruos es tan flexible: puede ser terror, aventura, ciencia ficción, comedia o drama. Lo importante es que la criatura encarne una tensión real.
Del práctico al digital
La llegada del CGI cambió la forma de crear monstruos, pero no su función. Parque Jurásico (Jurassic Park) (1993) demostró que los dinosaurios podían ser verosímiles; El laberinto del fauno (Pan’s Labyrinth) (2006) y La forma del agua (The Shape of Water) (2017) recuperaron lo práctico para darles textura y emoción.
En Godzilla Minus One (2023), el kaiju vuelve a ser una amenaza histórica y humana, y demuestra que el género sigue teniendo cosas que decir.
Para verlo en acción
- Frankenstein (1931). James Whale y Boris Karloff crean al monstruo más trágico y reconocible del cine.
- Japón bajo el terror del monstruo (Gojira) (1954). Ishiro Honda convierte la bomba atómica en un lagarto gigante que arrasa Tokio.
- La forma del agua (The Shape of Water) (2017). Guillermo del Toro gana el Oscar con una historia de amor entre una mujer muda y una criatura.
Lo esencial
- Universal creó la primera gran familia de monstruos sonoros.
- King Kong y Godzilla ampliaron el género a la escala gigante.
- Cada monstruo encarna un miedo colectivo.
- El CGI cambió la técnica, no la función simbólica.
- El cine de monstruos sigue vivo en el blockbuster y en el cine de autor.
Mira con otros ojos
Piensa en tu monstruo favorito y pregúntate qué miedo representa. ¿Es un miedo antiguo o uno muy actual?