
Pocas películas han generado tantas teorías como El resplandor (1980). Stanley Kubrick convirtió la novela de Stephen King en una pesadilla perfecta, y su rodaje dejó anécdotas casi tan inquietantes como la propia historia.
📌 Lo esencial
- El exterior del Overlook es el Timberline Lodge, en Oregón.
- La habitación 217 de la novela pasó a ser la 237 a petición del hotel.
- La famosa frase de la máquina de escribir se tradujo en cada versión.
- A Stephen King nunca le convenció la adaptación.
El hotel que existe de verdad
Las tomas exteriores del hotel Overlook se rodaron en el Timberline Lodge, en el monte Hood (Oregón). Los interiores, en cambio, se construyeron en estudios de Inglaterra, donde vivía Kubrick. Por eso la distribución del hotel no tiene sentido: sus pasillos y ventanas son imposibles, algo que muchos creen deliberado para desorientar al espectador.
De la 217 a la 237
En la novela, la habitación maldita es la 217. Según se cuenta, los responsables del Timberline Lodge pidieron cambiarla para que los clientes no evitaran su habitación 217 real. Kubrick eligió un número que no existía en el hotel: la 237.
La frase que cambió en cada idioma
En la versión original, Wendy descubre cientos de páginas con la misma frase: «All work and no play makes Jack a dull boy». Kubrick hizo que se mecanografiaran versiones en otros idiomas con refranes equivalentes. En la versión española, las páginas repiten: «No por mucho madrugar amanece más temprano».
El perfeccionismo de Kubrick
Kubrick era famoso por repetir las tomas una y otra vez. Algunas escenas, según los testimonios del rodaje, se repitieron decenas e incluso más de cien veces, con un desgaste enorme para los actores. También fue de los primeros en aprovechar a fondo la Steadicam, que permitió esos inquietantes planos que siguen al niño en su triciclo por los pasillos.
El enfado de Stephen King
Stephen King ha dicho en numerosas ocasiones que la película no le gusta: considera que Kubrick se alejó del corazón de su historia, centrada en la caída de un padre. Años después impulsó una miniserie más fiel a la novela, pero la versión de Kubrick sigue siendo la que todo el mundo recuerda.