Zombis: la evolución del muerto viviente

Zombis: la evolución del muerto viviente

El zombi no siempre fue un cadáver que camina. Antes de devorar personas en un centro comercial, fue una figura del folclore haitiano, un esclavo sin voluntad. Su historia es también la historia de nuestros miedos colectivos.

En una frase: El zombi es una criatura ficticia, generalmente un cadáver reanimado o una persona infectada, que pierde su conciencia y ataca a los vivos, y que el cine ha usado como metáfora social.

Antes de Romero: el zombi haitiano

El zombi viene del folclore de Haití y del Caribe, donde se creía que un hechicero podía devolver la vida a un muerto para convertirlo en esclavo. La figura tenía una carga colonial y religiosa muy fuerte, y el cine estadounidense la importó en los años treinta.

La legión de los hombres sin alma (White Zombie) (1932), con Bela Lugosi, y Yo anduve con un zombi (I Walked with a Zombie) (1943), de Jacques Tourneur, presentaban zombis somnolientos, dominados por un maestro. Eran víctimas, no depredadores.

Romero cambia las reglas

En 1968, George A. Romero estrenó La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead) y reinventó el monstruo. Sus zombis eran cadáveres lentos, insaciables y contagiosos, y la película los usaba para hablar del racismo, la incomunicación y la incompetencia de las autoridades.

Diez años después, El amanecer de los muertos (Dawn of the Dead) (1978) trasladó la acción a un centro comercial y convirtió el consumo en el gran tema. Los muertos vagaban entre las tiendas como clientes sin memoria. La saga continuó con El día de los muertos (Day of the Dead) (1985) y varias secuelas más.

El zombi rápido y el zombi cómico

En 2002, 28 días después (28 Days Later) introdujo a los infectados veloces y cambió el ritmo del género. Llegaron Bienvenidos a Zombieland (Zombieland) (2009), Guerra mundial Z (World War Z) (2013) y Tren a Busan (Train to Busan) (2016), que demostró que el zombi podía ser también un drama familiar y social.

La comedia siempre estuvo cerca: El regreso de los muertos vivientes (The Return of the Living Dead) (1985) y Zombies party (Shaun of the Dead) (2004) entendieron que el zombi es un personaje absurdo y trágico a la vez.

La metáfora del presente

Cada época proyecta sus miedos en el zombi. En los sesenta fue la guerra y el racismo; en los setenta, el consumismo; en los 2000, las pandemias y el colapso social; hoy, la polarización, la desinformación y la soledad.

La serie The Walking Dead (2010-2022) convirtió el género en una saga sobre comunidades, liderazgo y duelo. Y películas como Tren a Busan (Train to Busan) demuestran que el muerto viviente puede seguir contando historias nuevas.

Para verlo en acción

  • La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead) (1968). Romero inventa al zombi moderno y lo convierte en crítica social.
  • El amanecer de los muertos (Dawn of the Dead) (1978). El centro comercial como jaula de consumo: la metáfora definitiva del género.
  • Tren a Busan (Train to Busan) (2016). Yeon Sang-ho lleva el zombi al tren y lo mezcla con el drama familiar coreano.

Lo esencial

  • El zombi nace en el folclore haitiano.
  • Romero lo convierte en cadáver contagioso y metáfora social.
  • 28 días después (28 Days Later) introduce al infectado rápido.
  • La comedia y el drama amplían el género.
  • Cada época lo usa para hablar de sus propios miedos.

Mira con otros ojos

Piensa en una película de zombis reciente y pregúntate qué problema real está señalando. ¿Una pandemia, el consumo, la soledad?

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